Un regreso con barrilete cósmico

Por Víctor Del Real Muñoz

Entre rotaciones nos vemos

Independientemente del discurso en pro de la supuesta “sana competencia” en el vestidor del combinado nacional que Juan Carlos Osorio promueve frente a los medios de comunicación con el tema de las rotaciones, es claro que el nivel futbolístico de la selección tiene altos y bajos muy pronunciados, incluso en partidos moleros, y bajo una óptica de análisis es también clara la ausencia de entrenamientos del equipo nacional.

Los partidos del Tri exhiben ratos de confusión, desconexión, y fragilidad en ciertos sectores de la cancha que alarman, sobre todo pensando en posibles enfrentamientos con rivales fuertes que pueden exhibirte. Chile por tomar un ejemplo.

La parte física del equipo sigue siendo otro tema de extremo lamento en el corazón y la sensibilidad de nosotros los aficionados mexicanos. No se puede entender por qué contra la mayoría de los adversarios a los que México enfrenta en partidos oficiales o moleros, ya sea por un tema de velocidad, o un aspecto físico y muscular, partimos como víctimas. Soy un convencido de que a casi todos los miembros del equipo nacional les hace falta mayor trabajo de gimnasio.

Es inexplicable que un contacto fuerte pero relativamente natural entre Carlos Salcedo y el neocelandés Chris Wood sea producto de una luxación para el mexicano, que tenga que ser intervenida en el quirófano y alejarlo de las canchas casi tres meses. No es nuevo el saber que hay seleccionados nacionales que se han lesionado en entrenamientos, incluso en sesiones regenerativas. Algo verdaderamente sui géneris.

Volviendo al tema de la cancha. Es posible entender que en la medida en la cual repites una alineación y haces que ésta se conozca a la perfección, vinculado a una idea clara de juego y un sistema bien establecido, puedes construir de manera contundente y más eficaz un pelotón de guerra que haga frente a las exigencias de un evento como la Copa del Mundo, si se trata de pensar en el largo plazo.

Es una verdadera necedad que en una copa oficial, como la Confederaciones, de un partido a otro hagas ocho cambios en tu formación de inicio, pero además modifiques tu sistema de juego y tus condiciones tácticas, independiente de que Nueva Zelanda se pose frente a ti como un equipo amateur y vulnerable.

Imaginemos qué hubiera pasado si este equipo rupestre nos saca el empate o incluso nos gana. Estos son detalles que Osorio sigue sin entender y que a la larga pueden costar caro. No debemos olvidar la noche trágica de Santa Clara del año pasado. El 7-0 de Chile no es un detalle solamente decorativo en el pasado del equipo mexicano.

El futuro futbolístico en la CDMX es prometedor

El último semestre, futbolísticamente hablando, fue tétrico para la Ciudad de México al no contar con alguno de sus tres representantes en la liguilla del futbol mexicano que, por cierto, viera consagrarse campeón al equipo más grande de todos y que pudiera pasar sin ningún impedimento como un equipo más de la capital de la República: El Guadalajara. Nunca estará de más destacar la grandeza, la importancia y la trascendencia del fenómeno llamado Chivas en cualquier rincón de este país. Siguen siendo y serán por siempre los más grandes de México. Hoy no cabe ninguna duda.

América, con una nueva etapa en la parte directiva, sobre todo en el área deportiva con una vara muy alta dejada por el señor Ricardo Peláez, y que ahora asume Santiago Baños, quien ahora será jefe inmediato del que fuera su jefe durante muchos años: Miguel Herrera.

La ventaja con la que arrancan las Águilas es que el personal a cargo de los diversos departamentos del equipo conoce a la perfección el seno de la institución. Han trabajado en él y, por tanto, es posible intuir que existirán consensos, buenos acuerdos de trabajo y prevalecerá una buena armonía entre las diversas partes del club con Emilio Azcárraga, algo que en los últimos tiempos no había en el binomio Televisa-Club América.

Futbolísticamente, el equipo lucirá fresco, dúctil, espectacular, dinámico y sobre todo ambicioso. Regresarán por obviedad las buenas entradas al Estadio Azteca. El retorno de Alfredo “Capitán Furia” Tena a las fuerzas básicas le devolverán al América la capacidad cabal de generar recursos de cantera con proyección, sobre todo en un momento donde la cartera del equipo es rebasada por Monterrey, Tigres, Guadalajara o Cruz Azul por amplio margen.

Universidad Nacional luce un proyecto plagado de cambios internos. Palencia intenta mostrarse como el gran comandante en jefe. Está en su cabal derecho. Se destacan cosas muy rescatables, entre ellas pensar en la regeneración de la rica cantera Puma, esa que desde hace mucho luce discriminada y poco fructífera para con el equipo de primera división, a pesar de la reciente incorporación de Eduardo Herrera al Rangers de Escocia. Rodrigo Ares de Parga tiene mucho potencial como directivo universitario. Hay una idea clara de proyecto deportivo en torno al primer equipo y las fuerzas básicas.

Se dieron salidas que, para un gusto personal, eran ya necesarias, pues en el futbol como en la vida los ciclos deben terminarse y las épocas de Javier Cortes, Darío Verón y “Pikolín” Portero, se terminaron en Ciudad Universitaria. Palencia ostentará para con el espectáculo del futbol un plantel joven, dinámico y potente. Estoy convencido que una dupla de sello internacional entre Guerrón y Castillo generará goles y espectáculo ofensivo para el equipo. Vislumbro el Estadio Olímpico Universitario como una aduana difícil para los visitantes.

La institución está obligada a ofrecer mejores campañas, de paso quitarse la paternidad de América y Tigres que cala hondo en las sensibilidades de los aficionados universitarios.

Cruz Azul, en una versión muy chilena, lucirá un plantel a la medida del español Jemez. Los pretextos no cabrán ni en Eduardo de la Torre ni en el estratega ibérico. Cruz Azul está obligado a alejarse del tema porcentual, ofrecer mejor espectáculo, mayor regularidad y ganar algo. La espera y la paciencia carcomen los hígados y la bilis de la gran afición cruzazulina.

Otra vez la puerta de la Copa y la Liga tocan el marco de las oportunidades del cuadro cementero para poder dignificar su imagen y su compromiso por sus aficionados. Prevalece un plantel que en el papel luce fuerte, competitivo y muy capaz. Habrá que saberse explotar. Jemez es buen entrenador. Tengo esperanzas en el Cruz Azul.

 

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Luego de un largo periodo de ausencia por parte de un servidor, producto de externalidades médicas que conllevaron a ponerle pausa a varias de las actividades que desarrollo en mi vida, vuelvo a Reversos con la intención de colaborar con la frescura y el sentido crítico de este medio, convencido de que el periodismo libre y honesto son vías muy eficaces para poder contribuir a la construcción de una conciencia crítica y libre por parte de la ciudadanía. Gracias a Mónica y Rivelino por esta nueva oportunidad.

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