La izquierda me absolverá

Por Rivelino Rueda   La imagen que más se recuerda de él fue aquella de julio de 1988, cuando frente a las cámaras de televisión y en cadena nacional movía desesperadamente un lápiz para intentar explicar la “caída del sistema” en los cómputos de la elección presidencial.   Con el rostro descompuesto, las mandíbulas trabadas y los ojos inyectados de cólera, Manuel Bartlett Díaz, entonces secretario de Gobernación, blandía argumentos técnicos, legaloides y ubicados en lo más rancio de la cultura priista para intentar justificar un nuevo fraude electoral.  …