La mujer que hechizó Avándaro

Por Fernanda Ramos Pintle   Se le vio caminar entre la multitud. Vestía con una blusa blanca, pantalones azules, el cabello largo y color castaño claro. Sus pasos eran con movimiento. Ella caminaba y bailaba al mismo tiempo. Con determinación subió  a uno de los camiones de Telesistema Mexicano. En segundos, se desvistió.   Miles la observaron, era el alma del festival. Ella estaba parada, con los reflectores sobre su desnudo cuerpo. No paró y siguió bailando para “alivianar a todos.”   Muchos jóvenes se encontraban acampando. Era sábado 11…