Taclea jersey a prensa Azteca

Por Silvio Harrison

En tiempos en donde Donald Trump ha declarado su odio racial hacia los mexicanos y su odio «profesional» a la prensa, Mauricio Ortega Camberos reafirmó la semana pasada que lo que el presidente de Estados Unidos vocifera a los cuatro vientos es «cierto».

Y es que el «chisme» de la semana (antes de que el Tri entrara en acción durante la Eliminatoria Mundialista y el Chicharito empatara a Jared Borguetti como el mayor romperredes nacional) en todos los diarios, noticieros deportivos, redes sociales y hasta en mensajes de humo, fue la recuperación del jersey de Tom Brady con el que conquistó su quinto Súper Bowl.

Como todos saben quien lo tenía era un periodista y directivo, en ese entonces, del diario La Prensa, Ortega Camberos, quien en un video difundido por la cadena Fox Sports se le ve cómo el mexicano se hace pasar por el staff de los Patriotas de Nueva Inglaterra para ingresar a los vestidores y mientras el equipo se cambiaba los jerseys para ponerse las playeras que los reconocían como los campeones del Súper Tazón LI, aprovechó el momento para robar dicha prenda.

Fue tanto su descaro que miró a la cámara segundos antes de llevar acabo el hurto. Por su puesto que el Quarterback y líder de los Pat’s al ingresar a los vestidores con todo y el Vince Lombardi se dio cuenta de que su jersey ya no estaba.

Tras los festejos llenos de euforia dentro y fuera del recinto, Ortega Camberos se alejó del NRG Stadium con su botín, ya que después se supo que el jersey estaba valuado en 500 mil dólares, valor porque Brady esa noche hizo historia al ser el primer pasador con cinco anillos de Super Bowl en su poder.

El esposo de la modelo Gisele Bündchen denunció el robo y pidió el regreso de su prenda.

En caso de robo es claro pensar que la policía se hiciera cargo de esto, con la denuncia por delante de la víctima, pero como si fuera arte de magia el FBI tomó cartas en el asunto, buscó por tierra, aire y mar el tesoro deportivo patriota.

Hay que recordar que tanto Brady como el coach Bill Belichick y otros miembros del equipo de Nueva Inglaterra han apoyada a Trump desde el inicio de su candidatura, así que conociendo cómo se mueve el magnate presidente no es descabellado pensar que pidió al Buró Federal de Investigaciones tomar cartas en el asunto.

Fue Carlos Alberto García el primer sospechoso, este aficionado que asistió el 5 de febrero a Houston, Texas, tuvo sus cinco minutos de fama al subir a su instagram que tenía en su poder la prenda de Brady.

Pero tal fue la polémica que armó que tuvo que borrar la publicación y negar que tenía el jersey, pero el FBI ya estaba sobre la pista en que algún mexicano tenía que ver con este hecho.

A mes y medio del Súper Tazón, la NFL emitió un comunicado en el que confirmaba que el jersey se encontraba en México, pero no sólo ese, sino también el que Brady usó durante el Súper Bowl XLIX, en donde Nueva Inglaterra dio cuenta de los Halcones Marinos de Seattle.

Este hecho no fue denunciado por el pasador, así que fue sorpresa.

Fuentes de la Policía Federal y la PGR, a solicitud del FBI, catearon la casa de Ortega Camberos que se encuentra en Atizapán, Estado de México, pero el periodista una semana antes ya había sido retirado de su cargo del periódico de la Organización Editorial Mexicana (OEM).

Cosa curiosa que el directivo fue retirado de sus funciones en la redacción del diario días antes de que se supiera la noticia, así que tampoco suena descabellado decir que gracias a que es un diario que su base es la nota policiaca, les hayan avisado en la PGR lo que iba a pasar y que mejor le dieran las gracias para no quemarse más.

Y bueno encontraron las prendas y hasta un casco de los Broncos de Denver que era del linebacker Von Miller, jugador más valioso del Tazón número 50. ¡Qué bonito!

Al entregar lo que había robado, el periodista consiguió el perdón de las autoridades gabachas, pero el escarnio nacional e internacional ya estaba hecho, México una vez más puso la nota roja en un evento deportivo.

Hay que recordar lo que pasó en el Mundial de Francia de 1998, en donde dos hinchas ebrios se les hizo fácil orinar en el Arco del Triunfo y su blanco era la Llama Eterna.

O qué tal cuando en el 2002 en Japón se les ocurrió detener le tren bala y el más reciente en el Mundial de Brasil en donde un aficionado se arrojo al mar desde el crucero donde viajaba y provocó una fuerte movilización de cuerpos de rescate y aeronaves del ejercito para buscarlo.

También el Brasil dos mexicanos golpearon a un hombre quien les reclamó el porqué le faltaban al respeto a su pareja.

Hasta aquí, el marcador es Donald Trump 1-0 México.

Pero esto tiene más fondo, ya que el gremio en redes sociales se indignó y la mayoría calificó como vergonzoso el hecho de que uno de nosotros haya sido el malhechor y que pusiera en ridículo a la Nación, otra vez, y ahora a la prensa.

La cloaca se abrió y Mauricio Ortega Camberos es sin duda lo peor de lo peor de quien nos dedicamos a este oficio.

Y sí, no hay duda de esto, pero hay más fondo. Como en todo trabajo los de abajo, los de a pie o quien se lleva la friega de investigar, entrevistar, redactar, muchas veces en tiempo real para mandar a los sitios en internet, grabar tanto audio como video, no son a los que se les paga mejor.

La cadena es fácil de seguir, reportero, editor, jefe de editores, jefe del jefe hasta llegar al dueño, que bueno él ya no se preocupa mucho por su salario.

El reportero es el eslabón más débil, pero es quien mantiene vivo el medio de comunicación. El editor su trabajo, el cual tampoco es bien pagado, pero es está mejor que su subordinado, tiene que guiar al reportero y presentar la noticia con el ángulo debido y la redacción perfecta.

El jefe del editor se lleva más dinero, pero su trabajo es que la redacción marche perfectamente tanto dentro como fuera. Y así…

Muchas veces me tocó ver a algunos compañeros de la OEM (no todos aclaro) buscar a sus fuentes para pedirles el llamado chayote, o sea dinero, si querían que la nota saliera con el ángulo bueno, sino pues peligraba la fuente con el llamado periodicazo.

Esto es porque su sueldo es mísero y en algunos casos si no pedían no había quincena, ya que ganaban según lo que conseguían. Esto no justifica en nada lo hecho.

En todo caso se debería quitar las malas prácticas, pagar mejor a los periodistas y sobre todo poner noticias que realmente sean importantes, como la muerte de la compañera de la Jornada, Miroslava Breach, quien por hacer bien su trabajo fue asesinada frente a uno de sus hijos en Chihuahua.

Ortega Camberos, quien seguro no padecía económicamente, ya que vive en Condado de Sayavedra, y al ser director, es más probable que utilizara su puesto para quitarle al reportero su acreditación a este evento, que de paso hay que decir que es una práctica común.

Robó y todos los medios de comunicación mexicanos fueron raspados indirectamente y la Casa Blanca no dejó pasar este hecho, ya que el vocero presidencial Sean Spicer a modo de broma frente a periodistas que cubren la fuente comento:

«Estoy muy contento de que el miembro de la prensa que tomó el jersey de Tom Brady, ya se haya devuelto apropiadamente», dijo Spicer «Otro palo a la prensa, pero hemos corregido ese error», remató.

Con todo esto hay que esperar las medidas de seguridad que implementará la NFL con los medios de comunicación y más con los mexicanos.

Y aunque hayan anunciado que no modificará nada, Roger Goodell, comisionado de la liga, cuando dice no es sí y al revés. Así que en el juego entre Raiders y los Patriotas en el Estadio Azteca este año se verá si sólo fue una tacleada a México y a su prensa.

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