¿Por qué una reforma electoral contra la oligarquía?

Por Roque Juan Carrasco Aquino

“…criterio marxista diferencia terminantemente a la socialdemocracia de la democracia burguesa, por un lado, y del anarquismo, por otro. Los liberales y radicales burgueses ven en el parlamentarismo el método “natural”, el único método normal y legítimo para manejar los asuntos del Estado en general, niegan la lucha de clases y el carácter de clase de parlamentarismo moderno” (Lenin; 1906; 64).

Las actuales formas de alcanzar una democracia del pueblo presenta sus propias dinámicas en un escenario de la lucha de clases; expresión sin duda en unas condiciones de contradicciones de las actuales relaciones ríspidas de la oposición traidora, de Prianistas entreguistas, de la derecha fascista, estos han generado provocaciones y descalificaciones constantes. 

     La actual relación entre el gobierno de la Cuarta Transformación (4T) y las cámaras de Diputados y Senadores se han convertido en instancias de la lucha de clases exacerbada por la derecha conservadora.

     En muchos casos hemos escuchado a la oposición, sus inconformidades sin razones e insistentes, es decir, modales descabellados; así como la mentira, intimidaciones, descréditos y odio en contra de los derechos del pueblo mexicano. 

     A la par, la derecha y Prianistas denostan las políticas sociales, las reformas en los distintos rubros que benefician a las mayorías; además, las propuestas en la construcción de obras y servicios para el pueblo de México. 

     Es importante precisar que “las campañas electorales son siempre un escenario de lucha política y confrontación de programas” (Lahitte; 2022). En parte se explica por las diatribas inconsistentes en manifestaciones descabelladas. Evidentemente, se purgan con la inmediatez; por supuesto, debido a la pérdida de canonjías mantenidas para su enriquecimiento ilícito y fines privados. Es el lado opuesto de las protestas fanáticas que ocultan la esencia de sus fines privados.

     Mientras la realidad se va construyendo sobre las luchas de la sociedad, codo a codo respondiendo a las preocupaciones de los pueblos de América Latina; dignifican sus conquistas abonando territorios sobre la sangre derramada; sin duda, fértil para las generaciones comprometidas con el legado popular. 

     En sus conciencias rechazan toda traición de lacayos al servicio de la oligarquía apátrida. He ahí la organización internacionalista de la izquierda revolucionaria a reivindicar en estos tiempos de amenazas, chantajes, sumisión y obediencia de la burguesía Latinoamericana en general y en México particularmente. Identifiquemos ya a esa derecha fascista pidiendo a gritos que el imperialismo gringo invada nuestros espacios democráticos.

     Ese es lado contrario de las aberraciones de los voceros del PriAn traidora, la derecha fascista; “intelectuales” rentistas; académicos oportunistas de confort, todos envueltos en el bodrio de sus vulgaridades. 

     En los medios mercantilistas asesinan constantemente la realidad verdadera desfigurando la cotidianidad; los hechos son históricos, pero, en manos de la supremacía tienen precio cual mercancías se compra y vende a expensas de la ignorancia de los letrados de la burguesía con hechuras de relatos. 

     Esos son los verdaderos almacenadores de basura informacional. Incluso en las instituciones públicas. De modo que adquieren mercancías de desinformación para mediatizar a los trabajadores y personal de confianza. Los vemos repetir los discursos baratos y descontextualizados de la derecha y de los mercantilistas desinformadores.

     En este escenario, la reforma electoral impacta en las conciencias del pueblo; aprenden a que los llamados imposiciones de los “plurinominales” son prácticamente las vendettas de las reminiscencias del pasado sexenal neoliberal, burgués y autoritario. 

     Si analizaran un ápice esos defensores de la descomposición democrática de los plurinominales, quizá comprenderían básicamente la estructura mediática y enjuagada con artimañas de la derecha, del PriAn y de los ricos pagando a sus representantes para bloquear, calumniar, ofender, desacreditar y defender los intereses de la burguesía y del capital. 

     En esencia esa es la razón de hegemonizar una supuesta “democracia”, cuando nadie los vota ni conocen a qué se dedican realmente (bueno, en el fondo sabemos que sólo se consagran a levantar el dedo y defender los intereses de las transnacionales).

Sin embargo, pareciera que la lucha está en una situación de reflujo; donde la dirección de Morena aún no acaba por expulsar definitivamente a los chapulines de sus filas; aunado a obsequiar los puestos directivos. 

     Incluso, se han tomado por asalto la dirección de Morena y dejan pasar los innombrables del Pri y Pan. No obstante, en esas condiciones podríamos tomar la experiencia de los “piqueteros” argentinos en este sentido: 

     “Las organizaciones del movimiento piquetero han retomado métodos de acción directa en la lucha y de deliberación obrera (asambleas, delegados revocables) que remiten directamente a las experiencias de los activistas obreros que impulsaron su creación” (Kane y Belliboni; s/f). En cuya tendencia de todo movimiento o partido de izquierda y, por qué no, revolucionario, debe preparar a sus militantes verdaderos a la autodefensa política, ideológica, de cuadros consecuentes y fortalecer la conciencia de clase para no doblegarse por la filtración constante de los tránsfugas de la oposición apátrida. 

     En un escenario que va más allá del simple proceso electoral, deben de plantearse la esencia y no sólo ver la forma cuantitativa. Tal cual se nos presenta la simplicidad de algunos comentaristas al respecto. Por ejemplo, que “El partido en el poder busca, lógica y naturalmente, garantizar las condiciones que le permitan prolongar su proyecto. La oposición, por su parte, busca desesperadamente vías de acceso a la representación y al debate para evitar la inanición política” (Penchyna; 2026). 

     Retoma sinsabores de experiencias del pasado. Por ello se remitía o tratando de justificar a perpetuidad el partido en el poder; utilizando mañosamente el fraude y la compra de votos. Como tampoco es la sutiliza de la oposición de buscar la representación per se; esto sí que se expresa como un juego de niños donde la derecha busca numéricamente votos y no el contenido de sus intereses a costa de lo que sea. Una cita que tiene sus dolencias en la profundidad de las contradicciones de la derecha y oposición rentistas.

     Desde el punto de vista de la izquierda comprometida, no se refiere solamente a que el partido en el poder busque copiar artificios del PriAn y vivir del presupuesto por más de ochenta años; el poder no lo tiene comprado Morena. 

     Desconocer el hostigamiento, las amenazas, provocaciones, el racismo, la atización de la lucha de clases, es excluir realmente los hilos el poder económico del capital y nublar las contradicciones de la reforma electoral. El pueblo debe tomar la delantera e imponer la democracia y no colaboración de clases y dejar las cosas como antes. 

     En consecuencia, el capitalismo en México no es hermana de la caridad ni defiende verdaderamente un proceso electoral que no se incline hacia los conservadores capitalistas. Por ello son importantes las movilizaciones y reivindicar la democracia de las masas. El poder popular es el arma y la dignidad de las sociedades.

Referencias

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