“No voy a votar”, el cáncer de México

Por Karina Hernández

Foto: Edgar López (Archivo)

Muchos mexicanos han perdido la esperanza en los políticos y la credibilidad en los medios de comunicación. ¿Qué hacen los ciudadanos ante esto?: Votar por el “menos peor”, no asisten a las urnas, o lo hacen y anulan el voto.

La indiferencia es la gran enfermedad que desde hace años padece México y puede matarlo, es su cáncer.

“Qué caso tiene votar por alguien que es igual a todos, corruptos, rateros, deshonestos, quien sea que gane, el país no va a cambiar”. Este es el pensamiento de mexicanos que han padecido la enfermedad, que han visto las mil promesas irse con el viento, que han sido víctimas de un mal gobierno. Pero no todos piensan así.

En México aún se respira el aire de miedo, ese que dejó el 2 de octubre de 1968. Aún está el rencor hacia Felipe Calderón y su lucha contra el narcotráfico con miles de muertos y desaparecidos. En este país aún se aprovechan de los más necesitados.

En aquellos lugares donde la pobreza abunda, los candidatos dan aliento de esperanza a cambio de un voto, ganen o pierdan, esta gente es olvidada.

Las cosas son y no son como antes, quizá el miedo aún se respira, pero los movimientos sociales poco a poco han crecido; el rencor permanece, pero la gente ha dejado de darse por vencida; las falsas esperanzas siguen, pero ahora más personas lo notan, así que el país sí puede cambiar.

Estamos en fechas electorales, se va a elegir un presidente, todos los candidatos quieren el voto, quieren ganar, pero las cosas ahora no son como hace diez o quince años. La gente ha decidió luchar contra el cáncer.

La televisión ya no es un medio con el mismo poder. Televisa ha perdido rating y sobre todo credibilidad, su forma de volver a ser lo que era no ha funcionado. La gente recuerda aquella niña llamada Frida Sofía, no ha olvidado este juego sucio en la tragedia del 19 de septiembre.

Por otro lado, se ha quedado sin opciones de programación repitiendo lo mismo pero con diferentes nombres. Televisa se está muriendo y quienes la están matando son los mismos a quienes llegó a manipular.

En efecto, el impacto de los medios dio un giro y ahora ya no resulta sencillo influir en la mente de las personas. Existen grupos en las redes sociales que se encargan de desmentir las llamadas “fake news”.

Un ejemplo de ello es Verificado 2018, página creada tras el sismo del 19/S con la finalidad de dar veracidad a las noticias o en caso contrario, desmentirlas.

Y así como ésta, existen más formas de enterarse de la verdadera cara de la moneda, es decir, hay más personas luchando contra una enfermedad, contra quienes desean manipular situaciones y contra todos aquellos pensamientos de resignación, al final al de cuentas, el cambio no va a suceder si no se incita a uno grande y verdadero.

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