Mi primera vez

 Por Alex PM
Las elecciones del 2018 van a ser las primeras en las que voy a votar. Por primera vez podré ejercer mi derecho, pero no lo haré solo, lo haré junto a catorce millones de jóvenes que nos estrenaremos en el derecho de ejercer nuestro sufragio. Y ahora me dirijo a ti, que de igual manera, votarás por primera vez. Por primera vez tendremos en nuestras manos la capacidad de mover y decidir por nuestro país.
Por primera vez, ya sabemos y comprendemos lo que es la política actual, ya conocemos a los partidos políticos y sus posibles riesgos. Ya vivimos los problemas que el mundo nos depara, los retos del mañana. Los políticos nos van a buscar, nos intentarán convencer y nos van a tentar. Somos el futuro próximo y ellos lo saben. Falta muchísimo tiempo, pero en dos años cada uno de nosotros debemos salir a votar.
Debemos de llevar la batuta de la nueva política, los agentes de cambio, los preocupados por nuestro México, los que se atrevan a marcar un antes y después para la política mexicana. Demostremos nuestras preocupaciones, nuestras propuestas, nuestras quejas y nuestras ideas. En poco más de dos años, nuestro voto cambiará la situación de nuestro país. Atrevámonos a expresar mediante nuestro sufragio y nuestras acciones nuestros planes del mañana. No se trata únicamente de votar por el PRI, PAN, PRD o algún independiente. No, se trata de decidir por nosotros las acciones del mañana. Los invito, al final, es nuestro futuro.
Se acerca una nueva carrera, otro punto de inflexión para México. Recientemente han aparecido nuevos personajes independientes que prometen iniciar una nueva era en la democracia mexicana. Sin embargo, todo parece indicar que nuevamente será una carrera de tres. ¿Cobrará factura el actual sexenio al PRI? ¿Cuál será la estrategia de López Obrador? ¿Podrá el PAN estabilizarse y asaltar nuevamente Los Pinos? Pero la pregunta más importante es, ¿qué papel jugará esta vez la juventud mexicana? ¿Yo? Yo lo tengo muy claro.
Para poder empezar a dialogar sobre las futuras elecciones y sus posibles resultados debemos de conocer a los prospectos de candidatos. Empecemos por el partido que actualmente gobierna México, el PRI. En el 2012, más de cincuenta millones de mexicanos salieron a ejercer su voto. Peña Nieto resultó ganador a la presidencia con un total de diecinueve millones de votos a favor.
Además, el PRI resultó ganador de cincuenta y dos escaños en la Cámara de Senadores y doscientos doce escaños en la Cámara de Diputados. En estos números, evidentemente están contados los tan peligrosos plurinominales. Las conclusiones de aquellas elecciones fueron que, después de doce años, el PRI volvía a controlar en su totalidad a México. El futuro para el PRI se veía prometedor y asegurado, ya que una vez más recuperaba la confianza de los mexicanos.
Hoy en día, el papel es distinto. Después de los escándalos de corrupción del los gobiernos priístas, la situación del partido se ve tambaleante. Los gobiernos de Javier Duarte en Veracruz, César Duarte en Chihuahua y Roberto Borge en Quintana Roo han manchado la imagen del PRI a nivel nacional. La Casa Blanca y el nuevo departamento de la Primera Dama en Miami, han provocado el descontento social con la imagen presidencial.
Todo esto, sumado a la reciente renuncia de Videgaray, nos hacen preguntarnos, ¿Qué va a hacer el PRI para ganar en el 2018? Son dos los nombres que empiezan a sonar con fuerza para convertirse en candidatos presidenciales: el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila. De acuerdo a una encuesta realizada por Parametría en el 2016, el 25% de los encuestados opina positivamente la labor de Eruviel Avila y vería con buenos ojos su posible candidatura.
Por otro lado, Osorio Chong cuenta únicamente con el 13% de aprobación entre los encuestados. Otros nombres figuran en esta lista, pero pocos son los que cuentan con el amplio conocimiento de la sociedad. El PRI debería de mostrar su completo apoyo a su candidato si quiere resultar ganador, sabiendo que en la política mexicana, los colores de los partidos cuentan más que los nombres. Además, el partido tricolor aún tiene a su favor dos años para limpiar la imagen dada en lo que va del sexenio.
Observando el caso del Partido Acción Nacional, la situación parece retomar vuelo para el partido conservador.  La polémica guerra contra el narcotráfico por parte del gobierno de Felipe Calderón le cobró al PAN factura en las elecciones del 2012. La candidata presidencial, Josefina Vázquez Mota, alcanzó únicamente la cantidad de doce millones de votos resultando en tercer lugar. Además, obtuvo treinta y ocho escaños en la Cámara de Senadores y ciento catorce en la Cámara de Diputados, afianzándose así, como la segunda fuerza política nacional.
A pesar de esto, el PAN entró en una profunda crisis interna. Frentes abiertos entre distintos militantes, pérdida de ideología y una evidente ausencia de planes a corto y largo plazo fueron los principales problemas del partido. Durante meses, el PAN pecó de incongruencia, generando graves peleas internas en lugar de buscar establecer un plan para recuperar el poder.
Al parecer, Calderón tenía razón. Con la llegada de Ricardo Anaya a la presidencia del PAN en agosto del 2015, los ánimos dentro del partido blanquiazul fueron mejorando con el tiempo. La actual presidencia ha conseguido grandes avances en los ámbitos de aceptación popular. Sin embargo, aún no existe una figura clara que pueda lanzarse a la carrera presidencial.
Son tres los nombres que acechan la lista de precandidatos: la ex Primera Dama, Margarita Zavala, el gobernador del estado de Puebla, Rafael Moreno Valle y por último, el presidente del PAN, Ricardo Anaya. Margarita Zavala se encuentra en la mejor posición para las futuras elecciones. De acuerdo a una encuesta realizada por el periódico Reforma en el último mes, la panista alcanzaría hasta el 27% de los votos.
Esta misma encuesta afirma que el PAN se postula como el partido mejor posicionado para el futuro próximo. El 27% de los encuestados consideran que el PAN es el mejor partido entre todas las opciones. Ahora, los panistas deben de continuar haciendo campaña a su favor, buscando mayor aceptación social y apoyando a cualquiera que sea su candidato. La paz debe de llegar al partido antes de poder entrar de lleno a Los Pinos nuevamente. La principal ventaja es que Margarita Zavala tiene por delante dos años para realizar campaña presidencial sin imposiciones legales.
Ahora, a pesar de que el PAN es el partido mejor posicionado, sin duda alguna, el político que tiene todas las de ganar hoy en día es Andrés Manuel López Obrador. En las dos últimas elecciones presidenciales, el tabasqueño ha quedado en segundo lugar representando en ambas al Partido de la Revolución Democrática. El fantasma de las elecciones del 2006 será muy difícil de borrar del electorado mexicano. En aquella ocasión, AMLO perdió frente a Felipe Calderón por aproximadamente doscientos cuarenta y tres mil votos.
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Cuando se dieron a conocer los resultados de aquellas elecciones, Andres Manuel acusó de fraude electoral y se declaró el presidente legitimo. En el 2012, Andres Manuel se volvió a presentar en la contienda electoral. En esa ocasión, Lopez Obrador perdió por más de tres millones de votos. Es imposible no ligar al PRD con AMLO. En el 2012, el PRD resultó ganador de veintidós escaños en la Cámara de Senadores y ciento y cuatro escaños en la Cámara de Diputados, convirtiéndose así en la tercera fuerza política mexicana.
Aquellas elecciones fueron polémicas para el PRD. Marcelo Ebrard parecía ser el favorito para la contienda presidencial, sin embargo, al final los miembros del partido amarillo se decantaron a favor del tabasqueño. Pero volvamos a la situación de López Obrador. Desde su derrota en el 2006, se ha encargado de hacer campaña de sí mismo, manteniendo a su grupo de seguidores apoyándolo constantemente.
Después de las elecciones del 2012, AMLO se deslindó del PRD y fundó su propio partido, Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). Y vaya que ha tenido éxito. En las elecciones intermedias del 2015, MORENA consiguió convertirse en la cuarta fuerza en la Cámara de Diputados, consiguiendo más de tres millones de votantes. Pero su verdadero éxito recae en la Ciudad de México. MORENA consiguió ganar cinco de las dieciséis delegaciones disputadas, provocado la derrota histórica del PRD, claro dominante de la capital en los últimos años.
Esto nos muestra el evidente apoyo de cierto porcentaje de la ciudadanía mexicana a Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo a los resultados de la encuesta de Reforma mencionada en el párrafo anterior, AMLO sería el ganador de las futuras elecciones en caso de que Ricardo Anaya se presente como el candidato presidencial. Si al final resultará que Margarita Zavala fuera la candidata presidencial, ocurriría un empate con un 27% de los votos. Andrés Manuel López Obrador tiene en sus manos la posibilidad de convertirse en el próximo presidente mexicano. Con dos años restantes, falta mucho camino por recorrer, pero en la cabeza de AMLO, la tercera es sin duda la vencida.
Faltan seiscientos cincuenta y cuatro días para que la historia de México vuelva a dar un giro. El 30 de junio del 2018, México celebrará elecciones presidenciales. A pesar de que podría parecer que falta mucho tiempo, las principales fuerzas políticas mexicanas se preparan para la contienda electoral. Los cuatro años de mandato de Enrique Peña Nieto serán decisivos para los resultados finales. ¿O no? Una vez más, la memoria de los mexicanos será clave para poder elegir gobierno. ¿Qué podemos esperar de estas futuras elecciones? O más bien, ¿a quién? Los resultados dependerán de algo muy sencillo, nuestra participación.

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