México y el enojo acumulado

Por Sebastián La Mont

Foto: Edgar López (Archivo)

El principal problema de repúblicas bananeras, como México, que a pesar de vanagloriarse en su triste intento de democracia, fraudulentos procesos electorales e ilusión de que vivimos en una sociedad libre, es que la gente no reconoce la historia como la verdadera carga sobre sus hombros.

No se tiene que escarbar mucho en cualquier tema que es o fue de coyuntura en el país para descubrir de forma casi inmediata la cantidad de animales ponzoñosos y la podredumbre que caracteriza a un país tan corrupto.

Sin embargo, hace falta la pregunta: ¿cuál es el común denominador de esta tragicomedia mexicana?

Todo intento por salir adelante por parte del pueblo mexicano ha tenido un estrepitoso final. Desde la Revolución Mexicana, que durante 11 años fue un circo de arrebatos de poder, que sacó al dictador de Porfirio Díaz para traer la hegemonía priista que mucho ha tardado en comenzar a desmoronarse (si es que somos positivos y así lo queremos plantear), hasta las causas sociales de años recientes como el movimiento #YoSoy132[1], que terminó siendo cooptado por los mismos intereses gubernamentales y empresariales contra los que se oponía en primer lugar.

Además, pasando por toda una larga historia de calamidades entre las que se encuentran, pero no están limitadas a: los sindicatos charros, las masacres de estudiantes en el 68 y el 71, la guerra sucia, las devaluaciones y terrorismo económico impulsado por las malas prácticas de un Estado mediocre en el manejo del dinero; la nacionalización de la banca, la crisis del 94, el Fobaproa, los paupérrimos salarios mínimos y un largo etcétera que ocuparía tomos enciclopédicos por sí mismo.

Un obvio culpable es el gobierno, ya que siempre ha estado detrás y a veces al frente (depende de que tan cínico se sienta) de lo peor que le ha pasado al país. La pérdida de la mitad del territorio nacional; aún motivo de llanto para los más ciegos de patriotismo, fue por culpa de un megalómano que sentía que México le debía todo a él y la verdadera tragedia hubiera sido que perdiéramos el irremplazable liderazgo de Santa Ana, el cual iba y venía cada par de años no es tan diferente a un guapo presidente (en gustos se rompen madres) afirmando enfrente de multitudes que la crisis actual existe solamente está en nuestras cabezas[2] y que todo va viento en popa.

“Mis tiempos” es una justificación de alrededor de 1300 páginas por parte del ex presidente José López Portillo para decir porqué él fue una simple víctima de sus circunstancias y nada malo hubiera pasado de no haber sido por la falta de solidaridad de los empresarios mexicanos y los malvados esquemas perpetrados por nefarias fuerzas extranjeras que confabularon para destruir todo lo bueno y bello que tenía la nación.

Sin embargo, el detalle que a mí más me llama la atención es la parte en donde afirma que México es una democracia, cuando 70 por ciento del voto va por el partido hegemónico y el mismo López Portillo fue candidato único.

¿Cómo conectamos a estos tres grandes servidores públicos? Su completa desconexión con la realidad.

En un muy grande esfuerzo de querer ver el vaso medio lleno, podríamos decir que son seres imperfectos como cualquier persona y es por eso que generamos instituciones que, a través de sus rigurosos procesos y en estricto apego a la ley, pueden contrarrestar nuestra nietzschista debilidad de ser “humanos, demasiado humanos”.

Nos estaríamos engañando. Si algo representa la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014 es la carencia de instituciones efectivas para llevar a cabo una investigación limpia y que dejé claro más allá de toda duda quién fue responsable de que cosa así asegurando el Estado de Derecho y sin este. ¿Podríamos decir que tenemos Estado o solamente somos un montón de peones corriendo como gallinas sin cabeza de un lado para otro esperando que no sea a nosotros o nuestros seres queridos el próximo levantón de los cuáles van al menos 30 mil en tiempos modernos?[3]

Pero estamos moviendo a México, a dónde, quién sabe. La Secretaría de Gobernación anunció un “Atlas” con áreas de riesgo para periodistas con autoridades de todo tipo[4], pero los periodistas brillaban por su ausencia, sólo un poco menos que el flash de los balazos que le dieron a Javier Valdez, porque no los invitaron a tan importante reunión para salvaguardar sus derechos. Estaban ocupados siendo fotografiados por el Estado Mayor Presidencial por cometer el pecado de reclamarle al presidente que estaban matando a sus compañeros y que su gran fiscalía gasta millonadas en resolver prácticamente nada.

Si yo fuera un ludópata y apostara en la situación, le metería dinero a que dicho mapeo de riesgos para comunicadores no incluye las áreas en donde más son agredidos los medios de comunicación y sus trabajadores por parte de las autoridades que no son pocas. Perder, en este caso, me sacaría una sonrisa de la boca, al menos, claro, que solamente señalara zonas de oposición al gobierno federal y fuera con fines electorales.

Y es que “Chingada Madre” es la única respuesta que ya tengo cada vez que escucho que matan a otro periodista, y un “Ya Chole” la única opinión profesional que me queda cuando veo la porquería en las elecciones para gobernadores en el Estado de México, Nayarit y Coahuila, donde destaca que México está así, sí, por ellos los perros que no quieren soltar el erario y que sienten que el poder político los hace realeza, pero también por nosotros los pusilánimes que ya no encontramos más causa en este país que sobrevivir y esperar algún golpe de suerte que para millones de ciudadanos es una pieza de pan al día.

No estar enojado es no poner atención, la propuesta es que sintamos rabia por el alza a la gasolina y por ello, una vez más a la canasta básica, porque vemos cómo un militar le dispara en Puebla a un civil desarmado (haiga sido como haiga sido), y luego todo mundo quiera jugar política con tan horrible hecho, porque vemos cómo se pierde 10 por ciento del PIB en corrupción[5] y hacer algo con ese enojo. Aunque sea saquear una plaza comercial, digo si tienen para sobornar autoridades[6] e inmiscuirse en comicios presidenciales[7], tienen para pagar uno o dos motines, ¿no?

[1] http://www.proceso.com.mx/323385/lider-de-yosoy132-una-estrella-mas-de-televisa-le-llueven-criticas

[2] https://www.forbes.com.mx/crisis-solo-mentes-pena-nieto/

[3] http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/cndh-reporta-casi-30-mil-desaparecidos-en-mexico-hacia-fines-de-2016.html

[4] http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2017/05/22/elaboran-en-gobernacion-atlas-de-riesgos-de-periodistas

[5] http://www.jornada.unam.mx/2016/08/18/economia/020n1eco

[6] http://aristeguinoticias.com/1001/mexico/walmart/

[7] http://aristeguinoticias.com/1203/mexico/caso-monex-pri-gasto-mas-de-4-mil-500-millones-de-pesos-en-campana-de-2012/

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