Por Roque Juan Carrasco Aquino
“Las fuerzas guerrilleras en América Latina parecen animadas por ese mismo impulso subversivo: la liberación. Al propio tiempo, la fortaleza aparentemente inexpugnable del gran capitalismo muestra signos de una tensión cada vez más aguda: parece ser que ni siquiera los Estados Unidos pueden suministrar indefinidamente sus mercancías: rifles y mantequilla, napalm y televisión a colores. Es muy probable que los habitantes de los guetos se conviertan en el primer sustento masivo de la revuelta (aunque no de una revolución)” (Marcuse; 1969: 8).
Por todos los medios vendidos institucionales del pasado conservador neoliberales, le apuestan a la llamada ‘generación Z’ como el desencanto juvenil. Sin duda, manipulados por los Prianistas, la derecha fascista, los “intelectuales” rentistas y académicos de confort simuladores de la ciencia para desinformar a los jóvenes integrados al capitalismo.
Las otras etiquetas se crean solas; sobre todo, sus seguidores ingenuos de las promesas prianistas.
Con antelación perversa, los prianistas y la derecha fascista intentan confundir a los jóvenes críticos y a la sociedad en general. No obstante, el pueblo consciente del fenómeno ‘generación Z’, ahora pillada por la oposición traidora, Prianistas corruptos y la derecha fascista, en santa alianza se suben al vagón del descontento para exigir más violencia; es la evidencia en las cámaras del pueblo.
Se insiste en confrontar a narcos del calderonismo con los de Peña Nieto. La intención es sabida por la inteligencia popular de llevar el enfado hacia mayores proporciones en aras de desestabilizar a la Cuarta Transformación (4T).
Cuando menos es la expresión que conduce el desencanto de una parte, por cierto, minoritario, de los jóvenes del país. Como se ha dicho. esta ‘generación Z’ de los Prianistas y de la derecha fascista, marchan a contrapelo de la realidad, por la que nunca se involucraron para detener las injusticias, ya no diremos del pasado, sino del presente, y de hechos más recientes como el asesinato y desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
¿Alguna vez se han dignado en manifestarse para exigir la presentación, vivos, de estos jóvenes luchadores sociales; hastiados de las injusticias neoliberales? Y cuando menos reivindicar sus luchas, legados de conciencia contra el saqueo, el racismo, la exclusión, etc.
¿Esto provocaría, por supuesto, la indignación de jóvenes? No obstante, el manipuleo de la derecha y medios rapaces desinformando la verdad, se ensañan contra la inteligencia popular.
En el pasado los jóvenes tenían su propia libertad para exigir y, por qué no, con rebeldía y vehemencia soñaban transformar el statu quo y levantar banderas revolucionarias, lejos de manipuleos y embriaguez de la derecha interna y externa.
Aunado a enfrentar el autoritarismo, la violencia, las calumnias, desapariciones forzadas por defender la ideología socialista, comunistas y solidaria. Sin embargo, la realidad de aquella generación tendía hacia el presente mirando el futuro en senda por conquistar, al tiempo dejar atrás el discurso oficialista lleno de promesas y mentiras.
El fin justificaba los medios y el individualismo se cultivaba subsumiendo la hermandad y la inclusión entre seres pensantes.
La imposición de la ideología dominante, el autoritarismo, a la competencia entre compañeros y negar la posibilidad de marchar juntos liberando el espíritu revolucionario atado a los deseos de quienes roban, pillan, sabotean, engatusan a los ingenuos y destruyen la otra alternativa tolerante, incluyente y erradicando la corrupción.
El sentido crítico universitario de los años sesenta y setenta, planteaba materialmente los problemas desde la raíz de cada fenómeno. Ahora, vemos desafortunadamente a jóvenes en la incertidumbre más por su ignorancia de la realidad que las sorpresas a depararles en un contexto de revanchismo, trivialidades, inseguridades de este ser “indefenso”, así como arroparse de manera infinita en los dispendios de sus padres.
Esa es la llamada ‘generación Z’ y las que clasifican por cohortes generacionales; sin analizar cada momento histórico y cortar alas a la libertad para engrosar el gran “ejército de reservas”, a la Marx, gozoso del capital.
Hoy, los resultados de los planes y programas educativos están dando sus frutos nefastos, conformistas y decepcionantes: esa es la respuesta de los ilusos pubertos y dóciles frente a la desinformación.
Además, de ser presa fáciles para quienes imponen sus deseos de mantener una masa crítica posible como obedientes, sumisos, escépticos y acríticos. Formándose hacia el desorden, al miedo, a la enajenación y al consumo superfluo en garras de los videojuegos. Tendencialmente de lo aparentemente apolítico y el valemadrismo de jóvenes en sus guetos y en su mundo onírico de la pubertad; además de narcisistas, añorando el “síndrome de Peter Pan” (Rossi y Rubiolo; 2011). Es uno de los rasgos de la ‘generación Z’ Prianista conservadora.
Esta ‘generación Z’ está prácticamente en una constante confusión impresionante; sus deseos incoherentes, sus objetivos inexistentes, sus tendencias catastrofistas y dóciles a la información tecnológica y de la simplicidad antihistórica.
Por supuesto, es el significado de la herencia burguesa de etiquetarles como un objeto más en el mundo de las mercancías.
He ahí el enjambre de la ignorancia y del conformismo hacia los medios de comunicación y de la derecha fascista. Al final de todo fue una marcha fascista provocadora, con vandalismo y decepcionante, para un presente lleno de arribistas, oportunistas y traidores, donde las ideas se convierten en un flujo “líquido”, sin concretarse más allá del simplismo pragmatista: es decir, “Los fluidos se desplazan con facilidad.
«Fluyen’; «se derraman», «se desbordan», «salpican», «se vierten», «se filtran», «gotean», «inundan”, “rocían», «chorrean», «manan», «exudan»; a diferencia de los sólidos no es posible detenerlos fácilmente. Sortean algunos obstáculos, disuelven otros o se filtran a través de ellos, empapándolos-, (Bauman; 2004; 8).
La marcha del 15 de noviembre fue de adultos mayores con sus mañas y oportunistas del Prianismo y derecha fascista.
Referencias
Bauman, Zygmunt (2004): Modernidad líquida. Ed. Fondo de Cultura Económica. En línea. Página web: https://yorchdocencia.wordpress.com/wp-content/uploads/2015/04/bauman-zygmunt-modernidad-lc3adquida.pdf
Marcuse, Herbert (1969): Ensayo sobre la liberación. Cuadernos de Joaquín Mortiz. En línea. Página web: https://www.marcuse.org/herbert/pubs/60spubs/Marcuse1969EssayoSobreLaLiberacion.pdf
Rossi, Antonella y Rubiolo, Valentina (2011): Síndrome de Peter Pan, Trastorno Narcisista de una época. En línea. Página web: https://www.aacademica.org/000-052/246.pdf