Por Roque Juan Carrasco Aquino
“Los tiempos de transformación tiene a su favor al pueblo rebelde, a las decisiones inteligentes, a los consensos democráticos y a la fuerza crítica contra toda provocación; venga de donde venga, siempre y cuando que, la consigna de destruir el capitalismo, sus lacayos y al fascismo, la victoria será definitiva. El presente es de luchas radicalizadas y el provenir es de gloria para todos todo, parta la burguesía y sus sicarios nada”.
En estos últimos días del año que fenece, incrementan los descontentos sembrados y, por cierto, sumando a los militantes y simpatizantes del Prianismo, como de la derecha fascista, también de la oposición traidora y de los medios de comunicación vendidos por millones de pesos y dólares para asesinar a la verdad del pueblo.
Esa es la realidad de la actualidad y las contradicciones generadas por ellos mismos; hoy, la quieren endosar a la Cuarta Transformación (4T) y, con la misoginia que les caracteriza, intentan culpar a la actual Presidenta democrática de México: Claudia Sheinbaum.
Sin embargo, afortunadamente el pueblo ha tomado conciencia e inteligencia para no caer en las provocaciones fascistas, intransigentes, sectarias, oportunistas, segregativas, indolentes e irracionales.
Evidente es la parte de los calificativos al señalar a las personas que, con odio excesivo y rechazo inhumano contra la población mayoritaria de nuestro México.
Esa es la expresión racista de la derecha fascista en contubernio con las derechas internacionales, expresadas de manera rancia y sanguinaria en contra de quienes luchamos en contra de las injusticias, desigualdades sociales, de los asesinatos heredados del gobierno espurio de Felipe Calderón.
Ante esas formas racistas y autoritarias de los prianistas y oposición traidora, se van comprobando sus vínculos; además, son capaces de asesinar, robar, saquear, desaparecer y destruir democracias en cualquier parte de nuestro territorio para volver a sus prerrogativas y al enriquecimiento ilícito; y cuando son de otros países, pretenden imponer el odio, el miedo, el despotismo, la explotación y los golpes duros con sus “bloques negros”, porros, sicarios, drogadictos y provocadores a sueldo para intimidar e incendiar edificios históricos, palacios municipales, automóviles y a policías sin toletes.
Esa es la estrategia de décadas que han utilizado para actuar y asesinar a líderes, simpatizantes y a militantes de la izquierda revolucionaria; no de aquellos que se hacen pasar de izquierdas y confabulan cuando no le llegan al precio. De estos suman de putrefacción en Morena.
Desafortunadamente pululan aún; conocidos también, los chapulines de la derecha y del PRI. Están llenando espacios que le corresponde a militantes de Morena; pero, la dirección de Morena los encubrió, los aceptó; además de seguir con las componendas para puestos de elección popular: presidentes municipales, gobernadores, secretarías de Estado y hasta candidatos a Presidente de la República.
Es el cinismo de los chapulines que controlan la dirección de Morena. Los hechos son tan evidentes que, los propios militantes rechazan y se oponen democráticamente a no ser excluidos en la toma de decisiones.
Aún está por abrirse esa caja de pandora y veremos dentro de unos años la descomposición de Morena para destruir los logros de la 4T. Por ello, debemos estar alertas, debatiendo constantemente contra esas actitudes reformistas y justificadoras de la dirección de Morena para discriminar a los verdaderos militantes y dejarlos en segundo término.
Contra toda acción antidemocrática y de privilegios debemos de oponernos y de decir basta de solapar a lobos con disfraz de ovejas rabiosas.
Desde esa perspectiva, los paros en carreteras, huelgas en Facultades de la UNAM, marchas de la generación de viejitos sometiendo a los de la G-Z. Hacen llamados a la insurrección para imponer sus privilegios, secuestros, asesinatos, robos de combustibles, encarecimiento de alimentos, incremento del precio de productos de primera necesidad, etc.
Sin duda, son los mismos líderes y sindicatos que pertenecen a los Prianismo y están intentando crear desestabilización, confusión, odio, desesperación y actos de ingobernabilidad para descalificar a la Presidenta Claudia Sheinbaum; sí, debido a su popularidad, alcanzó ya un 90 % de credibilidad tanto al interior como del exterior. Eso es el desprecio y las razones de las provocaciones e irritación social.
Empero, el pueblo organizado no caerá en esas provocaciones, de lo contrario, la respuesta de la pre revolución está en la antesala de radicalización de los piquetes armados y de reactivación de la guerrilla rural y urbana. Los fascistas le apuestan y desatan una cacería de brujas contra la izquierda revolucionaria.
El tiempo se agota, la paciencia popular tiene sus códigos de conducta democrática y la izquierda revolucionaria está pendiente de los acontecimientos y se refundarán las consignas; pues, la teoría revolucionaria está latente en cada espacio de las movilizaciones callejeras y la toma de conciencia es el camino contra el capitalismo y la explotación de la fuerza de trabajo.