Por: Armando Martínez Leal
Para: Lupita, Nacho, Daniel… mis alumnos.
El pasaje es un paso atrás para
que una nueva sensación del universo
vaya tomando lugar, del mismo modo
que en el campo se levantan los rastrojos
para que la tierra desnuda
pueda recibir la nueva siembra.
¡Si nos enamoráramos de este paisaje!
Ernesto Sabato
La encrucijada 2018 representa un punto de quiebre en la historia moderna de México. El proceso electoral 2018 exhibe la confrontación de dos proyectos de Nación. La que sostiene que la mano libre del mercado traerá el desarrollo; que hemos vivido desde 1982, cuando Miguel de la Madrid llegó al poder. La que lleva más de tres décadas experimentando el país sin crítica y cambio; el proyecto neoliberal que ha empobrecido al extremo a México. Frente a la otra alternativa, la que pone de frente los problemas que acusan a la Nación y se plantea un cambio en el proyecto económico y en el modelo de desarrollo; que plantea e insiste en el combate a la desigualdad económica, social y política de la Nación.
Andrés Manuel López Obrador es el principal líder opositor, él encabeza un movimiento que tiene como eje fundamental cambiar las políticas económicas, combatir la desigualdad económica y social, así como una ofensiva decidida a la corrupción. Andrés Manuel López Obrador es el dirigente de un gran movimiento social donde han tenido cabida diversas agrupaciones sociales, ciudadanos de toda la paleta ideológica; intelectuales y académicos, que se han sumado al proyecto con la idea central de combatir la desigualdad, generar otro tipo de desarrollo, combatir la corrupción y darle PAZ a la Nación.
La encrucijada 2018 se presenta como la oportunidad histórica para modificar el modelo económico, los ciudadanos en masa deben asistir a las urnas a evaluar el actual proyecto económico, ese que ha empobrecido a la sociedad mexicana, generando una numeraria alarmante, 8 de cada 10 mexicanos vivimos en la pobreza. La encrucijada 2018 debe convertirse en una suerte de plebiscito de rechazo a la política económica, social… a la guerra contra el crimen organizado.
El próximo primero de julio, en el instante justo de la encrucijada 2018 cuando los más 87 millones que componen la lista nominal, asistan a la urna, deberán rechazar al unísono la miseria en la que nos encontramos, una sola y potente voz deberá hacerle justicia a los más de 270 mil muertos por la guerra letal del Estado contra la sociedad, sí la guerra de Calderón, la guerra que se inició por la falta de legitimidad; la guerra que se ha vuelto una suerte de guerra social, donde los caídos son los pobres, donde los eliminados son los morenos… sí el gobierno neoliberal ha decidido eliminar a los pobres, porque ya no sabe qué hacer con nosotros. Porque somos SACRIFICABLES.
La encrucijada 2018 debe expresar una sola y potente voz, no se trata solo de votar con el estómago, votemos con la razón… votemos por los hechos, votemos por esta cruenta y sangrienta realidad; razonemos… 270 mil mexicanos muertos. Pensemos en los casi 50 mil desaparecidos. Meditemos profundamente nuestro voto… 8 de cada 10 mexicanos vivimos en la pobreza. La encrucijada 2018 es el momento en que los mexicanos podremos expresar si queremos seguir viviendo en la miseria, con el futuro cancelado; si estamos dispuestos a pervivir con 16 multimillonarios que no quieren renunciar a sus privilegios.
La encrucijada 2018 se presenta como una elección donde estarán en juego 3 mil 643 cargos tanto a nivel federal y estatal. La encrucijada 2018 es fundamentalmente la posibilidad de salir vía el proceso electoral de la aporía en la que nos encontramos, la emergencia de un cambio desde abajo, donde los millones de votos rechacen al régimen neoliberal corrupto (PRI-PAN-PRD…), donde los millones de votos hagan un poco de justicia a los miles de muertos, a los desaparecidos; donde los millones de votos digamos ¡basta!
La encrucijada 2018 será la posibilidad para que millones de jóvenes —los que están entre los 18 y 29 años—, se hagan cargo de su presente y de esa forma posibiliten el futuro. Hoy no cabe el desencanto, tener duda es un lujo que no podemos darnos. La encrucijada 2018 significa: ¿queremos más millones de pobres? ¿que la numeraria de la guerra letal del Estado vaya in crescendo? ¿que haya más feminicidios, crímenes de odio? La encrucijada 2018es el reto que la historia les ha puesto a ese casi 30 por ciento de la lista nominal de electores… los jóvenes, esos que son más de 25 millones de electores.
La encrucijada 2018 se presenta como el punto de quiebre para la generación Millennial, ellos deben saber que su existencia precaria no es excepcional sino que es compartida por dos tercios de la población. Sí, de acuerdo al Informe Anual del Observatorio de Salario 2018, que elabora la Universidad Iberoamericana, señala que dos de cada tres asalariados de entre 15 y 29 años que trabajan en México, ganan menos de un salario mínimo, sí, su condición es de precariedad, de pobreza, de falta absoluta de oportunidades. A los jóvenes, a la generación Millennial, el neoliberalismo les ha cancelado el futuro, los expulsa del sistema educativo, arrojándolos al mercado como mano de obra barata, una mano de obra que vive para el consumo. Una mano de obra que ofrenda quincenalmente al DIOS MERCADO… ¡consumo, existo!
La encrucijada 2018 para los Millennial… pasa necesariamente por razonar su voto. Razonar que la guerra letal de FELIPE CALDERÓN y ENRIQUE PEÑA, los está eliminando, un porcentaje significativo de los 270 mil muertos son JÓVENES; o bien, los arroja al crimen organizado, como mano de obra… el sicario que vive cuatro años, una vez que ha aceptado las siniestras reglas de su condición: SACRIFICABLE. Razonar que el 66 por ciento de los jóvenes que trabajan se encuentra en situación vulnerable… porque reciben menos de un salario mínimo, porque su empleo no les da ningún derecho para el futuro, condiciona su existencia al consumo
La encrucijada 2018 para los Millennial pasa necesariamente por ser concientes que se encuentran,en lo que los investigadores de la Universidad Iberoamericana han denominado la frexiprecariedad o flexiseg
La flexiprecariedad implica estar en la pobreza… dos tercios de los Millennial que trabajan les va mal, pero el futuro no sólo les pinta negro, sino un destino casi manifiesto: Ser eliminados. El informe Bienestar y Precariedad Laboral en México con énfasis en la población joven, devela que el 57 por ciento de la población total, que labora, no tiene acceso a la seguridad social; pero es la población joven la que más carencias tiene, ya que representan el 66 por ciento.
La precariedad laboral, la frexiprecariedad o flexiseg
La encrucijada 2018 debe confrontar el reto de que los mexicanos estamos en la pobreza, 6.6 mexicanos de cada 10 no tienen seguridad social; esto junto con la inflación, ha determinado nuestra
La encrucijada 2018, la que cada uno de los más de 87 millones de mexicanos que estamos en la lista nominal, confrontaremos el 1 de julio, pasa por razonar: ¿por qué el neoliberalismo nos ha empobrecido? ¿por qué el neoliberalismo eliminó nuestros derechos laborales? ¿por qué el 66 por ciento de la población joven que trabaja no tiene prestaciones sociales? ¿por qué 16 familias concentran una multimillonaria riqueza? ¿por qué las 16 familias multimillonarias no pagan impuestos equivalentes a su riqueza?
Los Millennial deberán razonar su voto, el embate no es entre populismo o neoliberalismo, sino en la posibilidad de tener un futuro. México le reclama a sus jóvenes —que representan más del 25 por ciento de la lista nominal—, votar el primero de julio; votar razonadamente. Asumir el reto que el presente los confronta, ir creando los rastrojos, desnudar el campo para recibir la nueva siembra…