Por Anahí García Jáquez/Radio Gatell
Richard Papen deja su hogar en California para inscribirse a una prestigiosa universidad en Vermont, en donde estudiará Letras Clásicas. Formará parte de un círculo muy selecto, que es comandado por el profesor Julian Morrow donde conocerá a personas interesantes con las que vivirá experiencias por demás fuertes.
El secreto es el primer trabajo de la escritora estadounidense y ganadora del Premio Pulitzer Donna Tartt, quien sitúa esta historia en un colegio ficticio llamado Hampden College, y nos presenta a Richard, un chico que logra ingresar a una clase de Griego Antiguo donde hay muy pocos alumnos, los cuales son los gemelos Charles y Camilla McCauley (la única mujer), Francis Abernathy, Henry Winter y Edmund Corcoran, mejor conocido como Bunny.
Todos ellos tienen en común que provienen de familias acomodadas, mientras que Richard es de clase media, lo cual significa una desventaja a la hora de tratar de ser incluido.
Una vez que logra ser aceptado por sus compañeros, se da cuenta que la convivencia va desde las charlas literarias interminables hasta llegar a cometer un crimen y lidiar con todo lo que eso conlleva.
Richard es el narrador y desde un principio cuenta todo lo que va a suceder, empezando por un asesinato que cambia la relación de los compañeros de clase, a los que gradualmente irá conociendo a profundidad, por lo que no todo es lo que aparenta ser y eso lo descubrirá el lector junto con él.
Lo que sí queda claro desde un principio es que este grupo está compuesto por chicos que tienen la vida resuelta y, por lo tanto, son frívolos y hasta cierto punto desconectados de la realidad, por lo que no comprenden las consecuencias de sus actos.
El profesor Julian no es precisamente una brújula moral para ellos, a pesar de ser una especie de mentor, por lo que Richard se convertirá en algo así como la conciencia del grupo, quien trata de no dejarse llevar, aunque a veces no pueda evitarlo, puesto que su necesidad por formar parte llega a pesar, y por ello es que hará lo que sea necesario para mantenerse dentro de este club, lo cual será explicado por él mismo una vez que le cuente al lector acerca de su pasado.
Se nos muestra un panorama en el que la academia alterna con un submundo de drogas, alcohol y fiestas, que es donde los estudiantes se sumergirán para acabar con su aburrimiento y que despertará el lado más oscuro de sus personalidades, mostrando rasgos tales como codicia, sentimiento de culpa y hedonismo.
El secreto es un texto largo (casi 800 páginas, que a ratos podría pensarse que deberían ser menos) y en él podremos encontrar referencias a la cultura griega, puesto que es el objeto de estudio, así como largas descripciones de personajes hechas con un lenguaje muy rico y elegante, pero a la vez sencillo, logrando con ello que sea disfrutable la lectura.
Los personajes no son agradables, además de muy complejos, por lo que el lector tendrá dificultades a la hora de empatizar con alguno de ellos, pero no podrá negar que están muy bien construidos.
Asimismo, la tensión está bien llevada aunque por momentos el ritmo cae, sin embargo, logra levantarse y remontar hasta llegar a un final, después de haber pasado por un viaje lleno de emociones, por lo que estamos ante un muy buen ejemplo del género llamado “detective a la inversa”, en la que sabremos lo que sucederá pero no lo que tuvo que pasar para poder llegar a ese punto, o al menos no de inmediato.
El secreto. Donna Tartt. 1992. Editorial Lumen.
