¿Dónde escondernos?

Por Alejandro Valero Arce

Misoginia, homofobia, islamofobia, racismo, guerras, inestabilidad política y Donald Trump, ¡tremendo inicio de año! y sí,  ya es 2017. El mundo parece enfrentarse a los temores del pasado. Los movimientos nacionalistas inspirados en las peores etapas del Nacismo y el Fascismo, un Brexit ya en marcha, Medio Oriente destrozado, movimientos de ultraderecha tocando las puertas de la presidencia en Alemania (Alternativa para Alemania) , Italia (la Italia Liga Norte) y Francia (Frente nacional con su candidata Marine Le Pen).

Europa tiembla en la incertidumbre de lo que podrá pasar y el mundo tiembla por el acontecimiento TRUMP. Estados Unidos eligió la política de la misoginia, el sentimiento antiinmigrante y una política económica nacionalista: los maestros del capitalismo buscan ahora “muros” económicos, una “América” de barras y estrellas que escogerá a sus aliados económicos y enemistarse con cualquiera. Queda claro que nos enfrentamos una vez más al retroceso, que no nos quede duda que el fenómeno TRUPM y los crecientes movimientos de ultra derecha representan un atraso en la libertad política, social e individual. El mundo está inquieto y con justa razón, el futuro se nos presenta incierto y con un panorama turbio y ensombrecido y cómo si no, si el odio es presidenciable.

¿Pa dónde correr?, ¿pa donde escondernos?, ¿qué hacer?, serán las preguntas indispensables para sobrevivir la depresión de nuestros tiempos. La respuesta está en aquellas y aquellos que saben que algo se tiene que hacer. El pasado 21 de enero el mundo habló, salió a las calles para gritar “aquí estamos y no tenemos miedo”, un sentimiento compartido con el cual se quiere poner un alto al odio; miles de mujeres salieron a las calles a decirnos que ahí están ellas, que su libertad no es negociable y con un gran grito “our bodies, our minds, our power”  recordarnos que su lucha no está ni cerca de acabar, pero con la justicia de su parte, aparece una luz en los momentos de obscuridad.

Por cada acción hay una reacción, la palabra contra el veto, la manifestación frente a la represión, la esperanza, sobre todo la esperanza. La historia es cruel cuando trata de repetirse sin aprender, pero hemos tenido inspiración  en mujeres  y hombres que nos han dado poder a través de sus acciones y palabras. En los nuevos Martin Luther Kings, en las nuevas Mary Wollstonecraft, en movimientos que recuerdan a las Sufragistas “¡Deeds, not Words!, ahí esta la respuesta.

Ésta será nuestra postura: ni un paso atrás, no tendremos que escondernos, todos juntos en solidaridad, en la protesta informada, que el mundo nos vea y escuche  “respeta mi existencia o espera resistencia”, decenas de consignas se escucharon y escucharán en los próximos meses, aquellas serán nuestra mejor arma, la trinchera de la empatía y cooperación. Con dar un  clic  por  poner un ejemplo, me acerco en mi papel de joven a dejar atrás la apatía, a informarme todos los días, conocer y a la vez exigir lo que se tiene por derecho, uniéndome con otras y otros jóvenes con el objetivó de enfrentarnos a un mundo que necesita de nosotros.

Nos tocará ayudar y ayudaremos, no se puede vivir en el pasado, no nos podemos esconder, no hay un escondite cuando se está jugando con nuestras libertades, no podemos darle la espalda a quien grita a favor del sentido común. Siempre la calle, siempre la protesta, siempre la libertad y sí, siempre la igualdad.

31/01/2017

 

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