Por Víctor Manuel del Real Muñoz
¿De cara al futuro estaremos ante el riesgo de una falsa democracia en Estados Unidos, con miras a un totalitarismo?, ¿este posible totalitarismo pudiera ser incluso militar?, ¿pudiéramos imaginar una moderna dictadura norteamericana?; pareciera que el modus operandi de hacer política interna a efectos prácticos de la dominancia exterior estadounidense por parte de Donald Trump, los grupos de poder político y económico que lo respaldan y la consecuente cooptación ideológica del tejido social que apoya desmedidamente el gobierno del mismo mediante el formato sociopolítico WASP (White, Anglo-Saxon and Protestant), arroja rasgos y tiene expresiones que parecen pronosticar la posibilidad de una nueva dictadura, que incluso pudiera reivindicar un orden militar al interior de Estados Unidos con miradas a la continuidad de la dominancia mundial.
En innumerables espacios periodísticos y académicos de muchas partes del mundo hemos reiterado las convicciones por parte del gobierno norteamericano actual de mejorar las condiciones del grueso del tejido social, especialmente las que conciernen a los productores, comerciantes y trabajadores en los circuitos de generación de valor agregado industrial y comercial de los grandes corredores tradicionales de Estados Unidos.
Por consiguiente a la vista de todos podemos vislumbrar la expresión creciente y progresiva con el paso del tiempo de un modelo nacionalista en aquel país y un vínculo de entendimiento diplomático con los perfiles nacionalistas más determinantes en la dinámica geopolítica global como Rusia (a pesar de las tensiones y fricciones, y hasta los continuos amagues bélicos de mero verso entre estas dos naciones), el futuro próximo de Inglaterra y algunos Gobiernos nacionalistas de países en desarrollo en el mundo como el que viene en México.
Incluso la política migratoria con tintes absolutamente xenófobos y terribles, tétricos, antihumanos, de corte antimexicano y antilatino impulsados desde el actual Gobierno de Estados Unidos tiene ese mismo matiz de posible causalidad: la expresión de ese nacionalismo socioeconómico y político.
El pasado miércoles 15 de agosto de 2018, en el periódico mexicano de La Jornada el Dr. Alfredo Jalife publica un trabajo llamado: “Bajo la lupa, Kevin Shipp, ex agente de la CIA, desnuda al gobierno en la sombra, el Deep State”, (para verificarlo seguir el siguiente hipervínculo: http://www.jornada.com.mx/2018/08/15/opinion/018o1pol), dejándome algunas inquietudes, consideraciones y primeras conclusiones, además de preguntas, por algunos aspectos rebelados y declaraciones hechas por Kevin Shipp, más la revisión que personalmente hice de otros medios, videos y declaraciones periodísticas pasadas sobre este tema , entre ellas, porqué mantener tantas estructuras secretas que hacen labor de inteligencia oculta, a veces hasta clandestina pero en los más altos niveles del Gobierno norteamericano, con un poder militar escondido y desconocido ya no digamos para la sociedad estadounidense común sino para niveles de segundo orden de Gobierno en aquella nación, donde incluso está claro que no existe una rendición de cuentas presupuestales ante el uso de dinero público para crear, desarrollar y potenciar estos prototipos y avances militares estadounidenses de primera línea.
¿A caso con esta disposición militar generalizada y paralela al Gobierno, se pretenderá entre otras cosas instaurar un nuevo régimen político con matices militares en Estados Unidos?, y lo más tétrico que uno pudiera imaginarse, ¿hay planes de darle una reorientación militar al orden internacional encabezado por Estados Unidos, Rusia y China?, y lo más caótico, ¿Qué secretos de este tipo ocultaran los rusos y los chinos en estos momentos si se divulga constante y abiertamente por el mundo que Rusia particularmente posee un arsenal militar más avanzado que el estadounidense?
No quisiera caer en un terreno moral ni a la defensiva, mucho menos con miedo, pero con este tipo de hallazgos y revelaciones más las reorientaciones diplomáticas con sello militar que la política estadounidense va dando hacia el mundo entero en la actualidad, me queda claro que existe una convicción seria de establecer cotas, parámetros y aspectos de dominio estructural internacional muy agudos.
Hoy más que nunca a nuestro país (México) no nos conviene la enemistad ni la lejanía diplomática, bélica, política y comercial, además de financierista (aún con aspectos de regulación global por la reconfiguración nacionalista en el plano económico y sociopolítico; léase, la derrota del globalismo internacional) con Estados Unidos; me queda claro que los riesgos bélicos se volverán cada vez mayores y de creciente peligro por supuesto.