Al día siguiente: 3 de octubre de 1968 / 3 de octubre de 2018

Por Napoleón Estrada/Sarvan Mangalam

 

El 2 de octubre es una fecha inolvidable. Al día siguiente, la ciudad despertó confundida, temerosa e irascible, con un dolor contenido. Algo había cambiado. La vida no volvió a ser la misma ser como habían sido hasta entonces. Los sucesos trágicos de la tarde-noche del dos de octubre de 1968 quedaron impregnados en la memoria con un dolor y fecha precisa.

 

Desde entonces, el colapso del 2 de octubre no ha dejado de hablarnos. La rabia, el dolor y el duelo pronto encontraron consuelo y esperanza en la palabra poética. Un nuevo paisaje irrumpía y configuraba la sensibilidad entre singulares formas y expresiones y configuraba la sensibilidad de los tiempos. Se fraguaba una nueva manera de entender el mundo y de narrarlo. De la opresión y la violencia emergía un canto trágico, solidario y poderoso.

 

Poetas, escritores y trovadores escribieron su testimonio en imágenes y en transparentes palabras. El dolor se convirtió en canto; el caos se inscribió en palabras memorables. La vida y la esperanza encontraron el tono de sus voces desde el suelo sacrificial de la plaza de Tlateloco. Cantando, los poetas se apropiaron de su tiempo.

 

El canto de los poetas ha sido la mejor manera de dejar testimonio y mantener viva la memoria. Algunas veces ese canto es también —como querían los antiguos—profético: anuncia los tiempos venideros.

 

Leer la poesía de 1968 es dialogar con nuestros antepasados y conversar con nuestros compañeros de lucha. Y también es una invitación a comprender la historia que nos ha tocado y que entre todos hacemos —y a veces deshacemos. A esa generación de 1968, a los héroes anónimos, hoy, cincuenta años después, queremos hacerles un pequeño y sentido homenaje.

 

Seguimos viviendo al día siguiente de la matanza. Por eso la recordamos este 3 de octubre con esa frase: al día siguiente.

 

Amigas y amigos, estudiantes y profesores, y un trovador del pueblo, leerán e interpretarán poemas y fragmentos significativos de 1968. Ellos, lectores atentos y solidarios, son: Fabiana Medina, Lázaro Tello, Karla Avonce, Mario Paniagua, Evelin Fuentes, Xavier Salazar, José Serrato y David Huerta.

 

La cita es en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM). Miércoles 3 de octubre, Aula Magna del plantel Del Valle. 17:00 horas. Entrada libre.

 

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