La autonomía, ¿será el problema de la UNAM?

Por Juan Alva

Hace un tiempo escribí unas líneas poniendo en duda si la autonomía de la Universidad Nacional Autónoma de México era un verdadero problema ante los problemas que se vivían en ese momento, se hablaba de narcomenudeo en las instalaciones de la máxima casa de estudios, culminando en balaceras, robos y delitos cometidos en el interior de esa Universidad.

Ahora, veo con tristeza que cada día el futuro de nuestra UNAM está más a la deriva, y más politizado; en campaña, el ahora presidente electo hizo una promesa en el sentido de que desaparecerían los exámenes de admisión para que fuera un pase directo, pasando por alto la autonomía de la máxima casa de estudios.

Una vez que se supo el resultado de las pasadas elecciones, Andrés Manuel López Obrador, ya como virtual ganador de las elecciones, se reunió con el rector Enrique Graue, reunión en la que el rector, en defensa de la autonomía de la Universidad, explicó que los exámenes de admisión eran necesarios para que el prestigio y buena imagen de la Universidad Nacional Autónoma de México a nivel internacional continuara.

Curiosamente, luego de esa reunión, se dio una polarización en la Universidad Nacional Autónoma de México, que ha traído figuras como los porros, la desestabilización al interior de la máxima casa de estudios, el pronunciamiento de personajes del partido MORENA por un restablecimiento de la paz universitaria.

Sujetos como John Ackerman pronunciándose a favor de un paro universitario, no deja ver más que un intento de intromisión por parte de esa institución política que nos dio a nuestro flamante presidente electo. Hoy más que nunca se puede ver una politización en el conflicto universitario, que al parecer quiere la cabeza del rector para que haya una autoridad en la UNAM que esté a las órdenes y al contentillo de López Obrador.

Estoy convencido que la Universidad, como lugar que alberga a toda clase de personas, va a salir delante de esto y, como en otras ocasiones, se defenderá la autonomía de esta máxima casa de estudios y no se permitirá que la gran UNAM forme parte de algún partido político o de algún “político” con ideas populistas.

Esto lo puedo entender al ver las marchas de los universitarios exigiendo seguridad en sus planteles coreando los “Hueeelum, Hueeelum, Goya…” de los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, lo cual me remonta a esos videos de 1968, en donde no importaba la escuela, la ideología, la raza o el sexo, todos se unieron con un mismo objetivo, no permitir una intromisión del régimen del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Hoy, casi 50 años después de ese 2 de octubre de 1968, los universitarios, los politécnicos y la sociedad en general se unen en defensa de la seguridad en los planteles de la Universidad Nacional Autónoma de México, pero sobre todo por una seguridad en nuestro país, sin permitir la intromisión de ningún gobierno, de ningún partido político y de ninguna persona que por cumplir sus obsesiones personales puede hacer lo que sea y dejar de lado lo que sea.

La UNAM ha dado una serie de logros, personajes destacados, estudiantes sobresalientes y en cada universitario nos ha dado el orgullo de pertenecer a esa gran universidad, ese orgullo de recorrer sus instalaciones construir un mejor futuro dentro de sus aulas, les toca ahora a la llamada generación “millenial” defender a la Universidad, y no permitir que un personaje, junto con todo su séquito de porros defensores, se apodere de esa gran Universidad.

Hace unos días leía, “qué se puede esperar de una persona que duró 14 años para poder titularse, y que como político sus pérdidas las ha tratado de resolver haciendo desmanes, tomando pozos petroleros o avenidas completas”, y se cuestionaban ¿ahora será diferente? Se mantendrá separado de los “porros” de esa UNAM.

En lo personal, quiero darle el beneficio de la duda y pensar que ahora que es presidente electo no siga comportándose como un porro universitario, y si ya demostró ser un mal perdedor, sea ahora un buen ganador y cumpla todo lo que prometió, empezando por respetar a las instituciones, y ello involucra la autonomía de la Universidad Nacional Autónoma de México, coadyuvando únicamente para el restablecimiento del orden en sus instalaciones para que continúe siendo el orgullo de México, de Latinoamérica y del mundo.

Como en ese momento lo escribí, no desviemos el camino de esa gran institución y hagamos algo por rescatarla, todos aquellos que con orgullo entonamos el “¡Goyaaaa, Goyaaaa, Cachun cachun ra ra, cachun cachun ra ra, Gooooyaaa, UNIVERSIDAD!”

Twitter @JuanAlberto3035

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