Latinoamérica, con el corazón en la mano. Todos con Luiz Inácio Lula da Silva. ¡Fuerza Brasil!

Por Varinia de la Cruz. 

Cartas a  mi hijo. 

Sabes hijo, sabes hermano, sabes tú; la Poesía es un bálsamo entre lo que es y lo que desea mi pueblo entero. Ante ello,  te cuento, sobre los pueblos,sobre nuestra región geográfica del cuento,  entender que los que gobiernan en Latinoamérica nos mienten y roban,en las urnas, y cambian a capricho nuestra historia; saber identificar nuestro enemigo es saber caminar entre los tiempos,hacia algo mejor,  amado hijo. 

 Mis razones en verso, por Luiz Inácio Lula da Silva

Lula nos representa como patria, nación, como ese bastión gigante, esa cadena de hierro y zinc, lula nos une hoy, mañana será puerta a algo bueno, se mira, se adivina. 

Lula contra Belcebú, que aniquila con saña a mis hermanos de barro, sol y caña.

Lula contra el Sión, aniquilante de masas humanas.

Lula contra el anglosajón ausente de raíces y de mantras.

Lula contra Israel desalmado, pirómano de naciones y de patrias.

Lula contra los come niños, pedófilos y locos, infiernos y pirañas.

Lula contra la colonización que nos arrancó la piel, los ojos y las garras.

Lula contra la invasión del imperio avárico de dioses y de razas.

Lula contra el fracking que apuñala la entraña de nuestra madre patria.

Lula contra el dólar demoníaco, contra el manantial de sangre de la infancia.

Lula contra los depredadores de selvas y de mantras.

Lula contra los contaminantes del terrestre magma.

Lula contra la metalurgia bélica que nos mata por nada.

Lula contra la mentira andrógina que nos vuelve fantasmas.

Lula contra el network maquiavélico que nos separa desde ayer, de nuestro rebozo y mortaja.

¿Por qué?, te preguntarás,  hijo mío. 

Porque ama con devoción al pueblo que lo vio nacer.

Porque sabe del dolor que han vivido las madres sin nombre.

Porque el pueblo está cansado de mentiras y humillaciones bajas.

Porque es justo e igualitario ante estrellas, en el desierto, en la fábrica,

Porque denuncia ante toda tribuna al imperio genocida, al imperio blasfemo que nos odia que nos taja.

Porque desdibuja el mapa del hambre de la memoria de sus gentes, con sabiduría de su diplomacia.

Porque defiende fronteras contra gigantes y enanos del mal. 

Porque es la cara del indio ticuna, del guerrero guaraní, el sol en sus ojos de selva.

Porque el indio Sepé Tiaraju volvió a nacer en susangre que calienta flageladas nevascas, “Esta terra tem dono”, le gritan los gigantes heroicos a los vientos, a los astros, a los mismos dioses que nos olvidan siempre, a los demonios que expropian la luna, y nuestra casa.

Porque Latinoamérica será fuerte cuando sus hijos todos se alimenten de bananos, maíz, frijol y yuca y caminé con el viento en la montaña. 

Porque Latinoamérica será nuestra cuando nuestros hijos vivan dignos momentos en las líneas escritas de la historia.

Porque Latinoamérica somos todos, Brasil es punta de lanza y hierro, es rueda que gira y avanza y avanza.

Porque Latinoamérica somos una lengua, una historia, una conquista colonial ramera y cobarde en nuestro mantra.

Porque seremos libres con la puerta gigante que nos reabre Lula.

Porque sobre todas las cosas, cuando Brasil habla desde el Sur, América Latina escucha el eco de una posibilidad libertaria y por fin caminar con nuestra región, identidad y circunstancia.

Cuando Brasil respira, es el pulmón con el que respira nuestra madre tierra, nuestra Coatlicue, y pachamama, 

Cuando Brasil canta una zamba, vive en su acento, un bosque de voces, en sus tambores africanos, sus cantos indígenas, sus ríos amazónicos y sus danzas, reviven una memoria que sobrevivió a la conquista, que trasciende como espuma que empuja el viento la barca.

Lula habla desde ese Brasil profundo: el Brasil que no nació para ser de nadie sino de todos.

Cuando Brasil lucha es un país que en sus alas lleva  la memoria de sus pueblos y en su selva una parte del futuro del planeta.

Así como el águila harpía que atraviesa la inmensidad amazónica sin reconocer fronteras impuestas, Brasil busca hoy, recuperar su propio vuelo: desde los cielos del Sur, con su voz, color y estirpe de región,  hacia un mundo que ya no quiere tener un solo centro maligno, Brasil hace la guerra por qué su circunstancia  sea hoy respeto, y es Lula quien empeña la estrella roja floreciente de la victoria. 

Para México, mi patria amada, para Latinoamérica, hoy, a sabiendas de todos, que la ultraderecha, vergüenza de la historia democrática de los pueblos progresistas, arroba las urnas, mutila   el derecho humano de expresar el deseo de vivir bajo el liderazgo de las izquierdas,de las filosofías progresistas, históricamente  hemos sido engañados, saboteados, de la forma más baja y fraudulenta posible y descarada.

Hoy que nuestros hijos desaparecen, que  vivimos las mayorías bajo la sabanas rotas de la pobreza extrema, a merced del crimen, del despojo, del desmembramiento humano, hoy  que el hambre  el desempleo y el olvido impera, hoy que arden los pueblos latinoamericanos con miles de jóvenes y familias enteras manifestándose contra sus pésimos mandatarios, antipatriotas, matricidas, hoy que en Brasil, cuna del progreso hacia un nuevo mundo multipolar, hoy es imprescindible que Lula continúe lo que ha empezado, que Brasil siga avanzando a contratiempo, es urgente.

Es trascendental y fortalecedor, de ese calor multipolar, que quita el frío de soledad continental, es emergente e insoportablemente necesario, que el pueblo viva la voz de la justicia, que celebremos todos el triunfo inminente de Lula, del pueblo trabajador (a menos que la mano negra del Sionismo, nuestro enemigo, se meta como lacra a cambiar la forma y fondo, como siempre, con sus artimañas) el seguimiento al proyecto de nación del pueblo brasilero, ¡ Es de todos!, porque Brasil se une, nos da la mano por todos, como nunca antes.

Lula, Brasil, su triunfo es nuestro triunfo, la derrota será de todos, si nos dejamos engañar.

Lula es Brasil, Brasil somos todos

Las elecciones presidenciales de Brasil de este domingo 4/10 no sólo tienen un impacto en la vida de 214 millones de brasileros, sino que también marcarán el devenir de Latinoamérica durante los próximos años.

La confrontación entre el proyecto progresista liderado por Luiz Inácio Lula da Silva y la ultraderecha anglosajona sionista representada por el mal afamado como un alto delincuente, es história que el pueblo la sabe, el impúdio  Flávio Bolsonaro.

Por un lado nuestro enemigo, occidente, los gringos compra patrias, el imperio, contra el pueblo, contra las mayorías hoy representadas por un hombre hijo familia de bajos recursos, familia de trabajo, de la fábrica y el campo, Lula da Silva, quien en los últimos años ha llevado a toda una región a vivir las consecuencias bondadosas de tener un gran mandatario.

Brasil es hoy el principal escenario de disputa en Latinoamérica para las hegemonías globales. Al ser la principal economía del continente y la décima más importante del mundo, su influencia es determinante para inclinar la balanza a favor de los pueblos y naciones desprotegidas.

Lula es la puerta de Latinoamérica hacia un mundo multipolar, promueve el destierro de la hegemonía del dólar, es la Gran China hoy en día el principal socio económico.

Una victoria del bolsonarismo implicaría una vuelta hacia la alianza con Estados Unidos, hoy Ente sionista desfalcado y chupador de recursos de los pueblos nación. Bolsonaro como toda su casta de mandatarios payaso, acusado de desfalco y violaciones infantiles y bajezas innombrables, ante toda poesía, esta alimaña sin duda nos llevaría a pasos agigantados hacia una estrategia de desdibujamiento del control soberano de Brasil, iría como bestia sobre sus recursos naturales como los minerales críticos, las reservas de agua dulce y las fuentes de energía. Así como el triunfo de Jair Bolsonaro el año 2019 dibujó el camino para los triunfos de la ultraderecha en Argentina, Chile, Ecuador, Paraguay, Bolivia y recientemente Colombia, el resultado de la elección de este 4 de octubre debe ser el inicio del fin de la derecha fraudulenta.

El triunfo de Lula será un factor relevante en las elecciones presidenciales de Argentina de este año, en que Javier Milei se juega la continuidad de su proyecto ultraliberal pro Israel. Argentina, Brasil, Ecuador, Honduras y todos los pueblos de América seguiremos el ejemplo. Brasil marca el ritmo, la inercia de avanzada en las fuerzas de toda la región. La victoria del progresismo en Brasil mantendrá firme y enraizada la ideología de que la esperanza latinoamericana de libertad e igualdad es un hecho próximo, mañana.

En la disputa presidencial  también se juega la vida de la raza aborigen amazónica, sus ríos, lagos, selvas y recursos naturales. Durante la gestión de Jair Bolsonaro, la selva amazónica vivió un despiadado ciclo de deforestación, sin controles ambientales, en manos de la industria del agronegocio, con minería ilegal y tala sin control, el extractivismo desenfrenado y la aceleración al punto de no retorno del bioma amazónico. Lula por el contrario, escribe y lleva a la vida, un exitoso plan de Transición Ecológica, aprobado en su actual gobierno, orientado a alcanzar la deforestación cero para 2030.

La tercera presidencia de Lula se ocupó de priorizar las necesidades de las mayorías en el centro de la agenda pública: sacó a Brasil una vez más del mapa mundial de la desnutrición severa, redujo la extrema pobreza, aumentó el salario mínimo y redujo a mínimos históricos las tasas de desempleo. Su política social inspirada en las mayorías, igualdad en derechos y mejor distribución del ingreso, sino que también abre la posibilidad para poner temprano fin al ciclo de la ultraderecha en América Latina y generar mejores condiciones para la construcción y desarrollo de un proyecto democrático y emancipador de América Latina.

Es tiempo de demostrar a todos el famoso dicho de Lula Da Silva, Construyamos todos, el día que la esperanza venció el miedo.  Brasil vuelve a las urnas el 25 de octubre.Mientras los mexicanos como todos los latinos, viviremos estos días, con el corazón en la mano. 

Hoy, difícil contienda manchada por el fraude contra el pueblo

Al cierre de este artículo de opinión, hoy 04.10.2026, Brasil concluye una primera vuelta electoral marcada por una profunda disputa política y por investigaciones sobre posibles delitos electorales. La Policía Federal brasileña reportó 35 investigaciones, 97 términos circunstanciados y 194 personas conducidas, además de investigaciones en Río de Janeiro por posibles fraudes relacionados con cambios irregulares de domicilios electorales. Fernando Cerimedo, consultor político argentino vinculado a sectores de la derecha latinoamericana, también ha sido investigado anteriormente por operaciones de desinformación relacionadas con las elecciones y las urnas electrónicas. Las cifras oficiales colocan a Flávio Bolsonaro con el 47.04 % de los votos válidos y a Luiz Inácio Lula da Silva con el 45.15 %, por lo que Brasil volverá a las urnas el próximo 25 de octubre.

Dos proyectos de nación se enfrentan nuevamente y, con ellos, dos visiones del futuro de América Latina. Los latinoamericanos progresistas tenemos hoy el corazón en la mano, pero también la memoria, la dignidad y el ímpetu de vivir una esperanzadora victoria de los pueblos. El 25 de octubre Brasil no solo elegirá a su presidente: decidirá qué rumbo quiere para su pueblo y qué lugar ocupará América Latina en el nuevo mundo que está naciendo. Brasil vuelve a las urnas. Y esta vez, la historia de los pueblos, se reescribe, depende de todos hacer de ella una digno poema. 

“ Hijo, en México y Latinoamérica, Lula nos representa como patria, nación, como bastión gigante,  cadena de hierro y justicia,  lula nos une hoy, mañana será la puerta y llave a algo bueno, se mira se adivina, y recuerda unidos los pueblos sobre una sola idea de transformar para el bien de todos nosotros, la inmensa mayoría, así como tu y yo. …”

México. Mixteca poblana, un día en que la guerra escala, súbita, agresiva, así  como ayer..

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