Diego: eterno e infinito

Por JCRG 

Existen dos formas de ver el mundo: redondo o como una pelota de futbol. Este 25 de noviembre de noviembre de 2020 ha partido el 10 de Argentina y del mundo, Diego Armando Maradona. Conocido como D10S, Pelusa, Cebollita o el hombre que marcó y marcará generaciones presentes y futuras. 

Terremoto de emociones para los amantes de esta pasión llamada futbol, la partida de Diego deja un vació, un hueco que nada sanará. Por primera vez en la historia, el 0 del 10 tiene un fondo inexplicable, que se siente y se sufre, como que te anoten un gol en el 93. 

En Argentina el mate no sabrá igual este miércoles, los bosteros no jugarán en honor a la figura que ha ido al cielo. Para los creyentes, el Pelusa se encontrará con aquel que le prestó la mano para marcar un gol de analogía, de murales y memorias. Aquel que no conoce la mano de dios, no comprende nada de la vida. 

–¡Siempre Maradona! ¡Genio! ¡Genio! ¡Genio! Ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta… Gooooool… Gooooool… ¡Quiero llorar! ¡Dios Santo, viva el fútbol! ¡Golaaazooo! ¡Diegoooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme… Maradona, en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos… Barrilete cósmico… ¿De qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés, para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina?— 

Eso despertó el Diego. Más que una narración del gol de siglo, es un relato divino de una conducción de balón memorable. Es un poema en vivo. ¡Carajo, Diego se ha ido! Es inefable la partida. 

No se puede describir el sentimiento que se tiene guardado en el pecho. Por ese hombre, siendo mexicano, aprendí a querer el mate, la bandera albiceleste y a Boca. Por ese 10 anhelo un día poder usarlo en el dorsal. Por ese hombre entendí la dimensión de Sudamérica. 

Odiado, polémico y apasionado, no hay más. “La pelota no se mancha”, dijo en su despedida en el templo del futbol mundial. Es, propiamente, una de las fotos que anhelaba tener y poder colgarla, presumir a hijos y nietos que tenía un momento junto al más grande, el que revolucionó el futbol en su momento. 

Pero entender lo que representa Diego, y hablo en presente dado que el Pelusa solo ha dejado de estar en este plano astral donde dejó huella dentro de las canchas, va más allá de mucho. El pibe tiene una religión, tiene murales, tiene canciones. Se han declarado 3 días de luto nacional en Argentina ¿ahora entiendes? 

Diego Armando Maradona no solo es futbol, es cultura. 

Hay dos formas de ver la vida; normal y apasionadamente. Unos no conciben cómo es posible que por “11 pendejos corriendo atrás de un balón” podamos llorar, gozar, sufrir. Otros no entendemos cómo es que no comprenden que ha partido la leyenda viva. 

Ni Messi, ni Riquelme. Ningún 10 como vos, bostero del alma. 

Sos infinito, Diego. 

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