Por Anahí García Jáquez
Las hermanas Von Riesen no podrían ser más opuestas pero el amor que las une es tan grande que trasciende todo. Y ese amor será puesto a prueba cuando una le haga a la otra una petición muy particular.
Pequeñas desgracias sin importancia (su título original es All My Puny Sorrows) es un trabajo de la escritora canadiense Miriam Toews y es de corte semiautobiográfico. En él se nos presenta a Elfriede y Yolandi, o Elf y Yoli como se les conoce.
Elf es una renombrada pianista que ha cosechado muchos éxitos y admiradores a lo largo de su carrera, mientras que Yoli es una escritora de cuentos infantiles que no ha logrado mucho reconocimiento.
A pesar de sus diferencias, son muy unidas ya que les ha tocado lidiar con las secuelas de su infancia, las cuales son muy desafortunadas puesto que enfrentaron el suicidio de su padre y todo lo que vino con ello.
Elf, a pesar de poseer lo que muchos desearían (incluyendo su hermana) no es feliz y, debido a la depresión crónica que la aqueja, ha intentado varias veces acabar con su vida. Esta vez es diferente, pues ha encontrado la solución definitiva para su problema, la cual es viajar a una clínica de muerte asistida en Suiza y, para ello, quiere que Yoli la acompañe.
Sobra decir que este texto aborda las enfermedades mentales, que en este caso en específico, es la depresión que le va quitando las ganas de vivir a Elf, pues no importa que tenga muchas razones para continuar en este mundo ya que ella no ve la salida a ese dolor que le aqueja y para ello se apoya en Yoli, cuyo amor por su hermana no es suficiente para paliar lo que Elf siente.
Y es así como la autora nos muestra que estos padecimientos no afectan sólo al enfermo, sino a todo su entorno, el cual experimenta culpa e impotencia pues quisieran hacer algo más allá de sus capacidades para evitar un desenlace trágico.
Se explora también los lazos fraternos y lo fuertes que éstos pueden llegar a ser, sobre todo cuando los hermanos han experimentado vivencias fuertes que terminan derivando en traumas que los acompañan hasta la edad adulta, afectándolos a ellos y a sus relaciones.
Asimismo, al ser Yoli la narradora, podemos conocer sus circunstancias de vida, las cuales no son nada fáciles pues su propia vida es bastante caótica –divorciada y con hijos además de sus problemas económicos – y todavía tiene que sacar tiempo y energías para intentar ayudar a su hermana – profesional sobresaliente y casada con un hombre que la ama profundamente – y sacarla de ese estado, pero el amor que le tiene es el motor que la mueve para luchar con toda su fuerza para mantener de pie a Elf, aunque en el proceso ella caiga.

Otros temas que encontraremos son la empatía, el respeto a los demás y sus decisiones, los traumas generacionales y sus efectos, la dignidad hasta el último momento, el sufrimiento y la estigmatización de los trastornos de la mente.
Pequeñas desgracias sin importancia es un texto fuerte y crudo, pero a la vez conmovedor y profundo, por lo que a momentos se siente pesado y puede percibirse como lento.
Para aligerar un poco la tensión que se palpa a lo largo de la lectura, la autora incorpora toques de humor sin restarle la seriedad propia al tema.
La honestidad de lo descrito puede calar hondo en el lector más la prosa tan cuidada y bella no sólo invita a sumergirse en la lectura, sino a seguir adelante. Y eso es lo que Yoli desea para Elf, que no importa lo que venga, pero que siga aquí.
Pequeñas desgracias sin importancia. Miriam Toews. 2014. Editorial Sexto Piso.