Por Víctor Del Real Muñoz
En continuidad con los argumentos planteados en la entrega anterior, otro de los factores que hoy deja ver el futbol soccer internacional es la creación de sucedáneos que derivan de la idea original de la práctica del deporte llamado futbol soccer, con miras a generar espectáculo, pero que tienen particularidades propias.
Si bien es cierto que existen derivaciones del futbol soccer que tienen muchos años de existencia, como el futbol de salón o el futbol rápido o el futbol siete, incluso Diego Maradona puso de moda la práctica del futbol seis en formato showbol con una cancha de espacios muy estrechos que incluso cabía en un set de televisión, hoy, la expansión de este negocio ha hecho creaciones como la famosa «Kings league», que con una serie de reglas propias y con varios aspectos como de espectáculo y de show extraño, en medio de un partido de futbol siete, por decirlo así, ha generado muchísima expectación comercial que se traduce en un negocio redondo.
También, hoy, alrededor de un partido de futbol soccer se habla de la importancia de la «experiencia», en donde los pasillos de acceso a los estadios y los previos en la transmisión de la televisión, así como en los medios tiempos tiene que estar saturado de muchos anuncios y saturado de muchas actividades, casi todas comerciales, que en teoría le hacen pasar una experiencia agradable al aficionado al margen de la calidad o el nivel del partido jugado en la cancha, así mismo, hoy hay espectáculos musicales y muchas dinámicas que mezclan el bullicio y el ruido, la romería y la música dentro de un partido de futbol.
También, a nivel de los medios de comunicación, el análisis futbolístico se carga aún más de lo que ya era hacia la polémica barata y hacia la venta de contenidos editoriales y de notas y de reflexiones que van más allá del discernimiento crítico en materia deportiva y que endulzan más aspectos banales de los equipos de futbol y de los jugadores que se vuelven en sí una industria aparte alrededor del futbol, y que por los tiempos modernos no podía ser de otra manera dada la gran gama de medios alternativos y de personalidades que, a través de aplicaciones y de plataformas y de redes sociales, hoy sirven como una referencia reflexiva y periodística alternativa en materia deportiva para el público usuario.
Y ahora sí, ya enfocados en la mera cancha, en el futbol moderno, aquello que viene siendo el rasgo distintivo del futbol actual, en donde por encima del talento y los dotes técnicos y la inteligencia en la toma de decisión y la galanura para jugar se imponen los criterios de la velocidad y la explosividad y la potencia de piernas y la supremacía muscular de futbolistas.
En el futbol moderno un futbolista puede ser nulo técnicamente y no tener mucho talento, pero si ostenta capacidades físicas sobresalientes que le permitan ser explosivo y dinámico y fuerte en el choque, su capacidad de sobrevivencia en el futbol de alto nivel moderno está prácticamente garantizada.
De acuerdo con esos cánones hoy vende el futbol moderno su razón de ser como espectáculo.
Además, la obligatoriedad del uso de recursos tecnológicos que hoy conlleva a lo imprescindible de utilizar el video arbitraje o el ojo de halcón o el micrófono que lleva el árbitro central a cuestas, indudablemente le quita una esencia maravillosa al futbol en términos generales, porque le quita su instinto natural y su margen de error, y por ende, para venderse mejor, esto da una significación simbólica de una industrialización de su esencia deportiva del futbol soccer.