Por Varinia De la Cruz Niña de mi alma, Tu nombre es Amor, Eres fulgor que alivia al caminante, Eres perfume que destilan las flores, día y noche se asoman a verte pasar las azucenas, Eres el tiempo, el tono, la inspiración del desamparado verso, Eres agua florida que parte la montaña en azules madrugadas, Eres la danza del viento en libre tonada, con alas o sin alas. Eres la punta obsidiana de mi lápiz, que ama la vida desde que tus ojos miraba. ¡Niña de amada fortuna, siempre valiente,…