Las mujeres de mi vida

Por Mónica Loya Ramírez La edad va llegando a nuestras vidas cuando menos nos damos cuenta, es entonces, tal vez sólo entonces, cuando uno empieza a hacer los recuentos necesarios. Las ausencias más ruidosas y las presencias más ciegas, sordas y mudas. Hay balances que pueden resultar dolorosos y pesados -como esos golpes tan fuertes de los que habla el poeta-  pero hay otros, que nos hacen reconocer que nuestra existencia, con todos los pesos y contrapesos ha sido producto de la conciencia, del valor, y de la búsqueda. Que…